Escudo del Colegio

Historia y características

Historia

Hasta 1900 el Colegio no contaba con escudo propio ya que el usado eran las iniciales I.H.S y el de los dos lobos pardos, que corresponde a la familia Loyola.

Fue el Padre Solá, SJ quien arbitró en la confección de un escudo para el Colegio, y así en marzo de 1899, se solicitara del Hermano Juan Coronas, SJ, conocido y apreciado pintor aragonés que bosquejara un escudo para el Colegio. Este diseño fue utilizado hasta la década de 1960.

Entre los años 1970 y 1980, tras la supresión del internado y con los cambios en el sistema educativo, comenzó un proceso de unificación de la identidad visual de las obras de la Compañía de Jesús en Santa Fe. Durante este período, se incorporaron elementos del escudo de armas de la casa de Oñaz y Loyola, junto con otros agregados, para crear un nuevo diseño que representara la historia y los valores del Colegio.

Características de nuestro escudo actual

Se divide en dos cuarteles, los escudos de las Casas de Oñaz y Loyola, las Casas y Familias que, unidas mucho tiempo atrás por lazos matrimoniales, dan origen a Ignacio de Loyola que nace por el año 1491, en el solar de que tenían en Guipúzcoa.

El primer cuartel es de los Oñaz, por ser el solar más antiguo. Los Oñaz recibieron este escudo, después de la batalla de Beotíbar en 1321, de manos del Rey Don Alfonso XI. Los siete hijos del Señor de Oñaz se distinguieron notablemente en dicha batalla y el Rey les concede este escudo: sobre campo de oro (hidalguía, heroísmo, fidelidad) siete barras de color sangre, la derramada en la batalla por los siete hijos del Señor de Oñaz.

El cuartel de la derecha pertenece a los Loyola. Tienen un escudo que expresa una virtud de dicha Casa y que era propia de todas las Casas, Castillos y caseríos de Vasconia, ya desde el siglo XIII: la hospitalidad. Este sentimiento está expresado por dos lobos pardos a ambos lados de una olla suspendida del llar en sable (negro) sobre campo de plata. Es decir, la hospitalidad de los Loyola se extiende aún a las fieras de la montaña, a todos reciben sin miramientos.

En la parte superior, se añadió el sol naciente con el cristograma IHS, símbolo de la Compañía de Jesús. Debajo de este, se encuentran dos estrellas y una luna, representando a Nuestra Señora. En el cuartel izquierdo, se incorporaron las iniciales IC, de Inmaculada Concepción.

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