Querida comunidad educativa:
Celebramos con esta nueva conmemoración de la Navidad que Dios eligió hacerse pequeño para quedarse cerca, necesitar cuidados como los de María y José, habitar nuestra fragilidad y abrir caminos de perdón, reconciliación, paz y esperanza.
Que el Niño de Belén nos regale silencio interior para acallar las palabras que nos rondan y hacerle lugar a su Palabra que crea nueva vida y sentido en nuestras realidades cotidianas.
Con gratitud por lo vivido en medio de tantas cosas, les ofrezco un deseo simple y renovado: cuidar la vida, los vínculos y el bien común siempre y en cada lugar que nos sea posible.
Que su luz se nos cuele por todos lados y nos encuentre disponibles para comenzar, una vez más, de su mano.
¡Feliz y bendecida Navidad!
P. Emmanuel Sicre, SJ
Rector
