Queridos docentes:
Nos dice nuestro obispo José María Arancedo:
"La Pascua es un don que Dios nos entrega en Jesucristo pero que necesita del sí de nuestra libertad para hacerse realidad en nuestras vidas. Por ello, la vivencia plena de la Pascua la hacen un encuentro vivo con Jesucristo que nos da un nuevo horizonte a la vida y con eso una orientación decisiva.”
Es nuestro deseo que estos días de Semana Santa sean realmente un encuentro con nuestro Salvador y que su Muerte y Resurrección, renueven nuestro compromiso como educadores cristianos.
¡Felices Pascuas!
Equipo Directivo

Queridas familias:
Este año trabajaremos como horizonte de sentido el lema que nos propone RAUCI (Red Argentina Uruguaya de Colegios Ignacianos) “Creados para la Esperanza”. La idea es que como comunidad educativa seamos capaces de recibir la Esperanza como Don de Dios para ser sus testigos. Esperanza que es más que un optimismo superficial. Esperanza que discierne, sin ilusiones ni desencantos, desde las certezas del “buen combate” de la Fe y la Caridad. Esperanza de sentirnos Hijos del Padre, recuperando lazos de filiación que nos enseñen a “ser discípulos para ser misioneros”
Es nuestro deseo que este año trabajemos juntos, hogar y escuela, para crecer como comunidad y para profundizar el camino solidario “con y para los demás”. Para lograrlo nos ponernos bajo la protección de Nuestra Señora de los Milagros para que como Madre nos inspire en el camino de educar en profundidad animados por la Esperanza.
Con el afecto de siempre:
Equipo Directivo
Nivel Primario
Las tareas de vacaciones estarán publicadas en este sitio a partir del 1 de enero de 2012
Por este medio queremos agradecerle profundamente vuestras palabras de aliento durante el desarrollo de las recientes Olimpíadas Matemáticas llevadas a cabo en la Escuela Nº 69 “Carrasco” de la ciudad de Rosario. A través del Prof. Fabián Gómez pudimos enterarnos de sus rezos para que todo transcurriera de la mejor forma posible y por acompañarnos en este desafío achicando las distancias con sus inquietudes, reflejadas, inclusive, en la página web. Asimismo queremos aprovechar la oportunidad para dedicar un párrafo especial para la maestra de Matemáticas Claudia Casas, quien a pesar de atravesar por un período de restablecimiento por su operación, abrió su casa generosamente para que José Ignacio y Lucio, entre otros, pudieran prepararse para este acontecimiento, entregando su tiempo y esfuerzo en forma totalmente desinteresada, lo cual evidencia su calidad humana y sus cualidades como docente al servicio de los demás. A pesar de no haber alcanzado los resultados esperados, creemos que el balance ha sido sumamente positivo, ya que pudimos observar a lo largo de esta cita a tres alumnos del Colegio Inmaculada emocionados por esta posibilidad, solidarios entre sí, esperanzados y alegres por ser partícipes de esta Olimpíada que les dejó una enseñanza que difícilmente olvidarán.
Finalmente, quisiéramos compartir con usted y, por su intermedio, con el resto de los integrantes del Colegio que preside, algunos conceptos vertidos en el acto de apertura de las citadas Olimpíadas por parte de la directora del establecimiento educativo anfitrión, que, palabras más, palabras menos, podría resumirse de esta manera:
Quiero detenerme a pensar sobre el término Olimpíadas que se remonta a la época de los primeros Juegos Olímpicos de Grecia, donde todo se inició para competir en distintas disciplinas. Hoy nos convocan estas Olimpíadas Matemáticas ÑANDÚ desde una perspectiva parecida, ya que estos niños que se encuentran presentes aquí lo hacen por méritos propios, por haberse superado en cada una de las etapas para arribar a este certamen provincial al que hemos apostado con tanto amor. Porque a diferencia de esta cultura que se nos impone desde la “tinelli-zación”, donde todo es banal y efímero, esta convocatoria nos llena de orgullo ya que los protagonistas son estos niños que nos muestran que también se puede desde una cultura del esfuerzo, donde las matemáticas sirven para resolver problemas ante planteos concretos, como aquellos que se nos presentan también en la vida misma. Es que el futuro está acá, donde los alumnos sienten la escuela como su propia casa, donde las escuelas se funden en una sola para un objetivo específico, y ellos vienen a la escuela para mostrar sus capacidades, no con un afán competitivo, sino de crecimiento, para “pensar” desde las matemáticas, y para que cada obstáculo los obligue a sacar lo mejor de sí. Es que en definitiva ellos así se convierten en verdaderos constructores sociales, porque al aprender a pensar desde pequeños, las matemáticas les permiten abrir sus mentes para superarse día a día.
UN CAMPAMENTO EN MEDIO DE LA NATURALEZA
El 2º fin de semana de abril 57 chicos de 7mo grado estuvieron de campamento en la Isla Mellados, 10 km al sur del Puerto de Santa Fe. Acompañaron 12 papás, 2 profesores y 2 jesuitas.
El lugar no tiene ningún tipo de servicios, por lo que se trató de una experiencia de contacto total con la naturaleza donde el ingenio era vital a la hora de satisfacer las necesidades básicas.
Reflexionando ante el Señor, queda en el corazón el buen sabor de lo compartido y la hondura de la vivencia.
En el recuerdo, gratifica el espíritu de sacrificio y austeridad que saboreamos:
- vivir la carencia de comodidades en el dormir, en la higiene, en el lugar donde comer, en las necesidades básicas, y por supuesto, la ausencia total de confort;
- ampliar el horizonte de la gente con quienes compartimos las actividades humanas cotidianas, es decir, lo que hacemos en la intimidad de la familia, allí lo vivimos intensamente con un círculo más grande donde debimos aprender a convivir con diversos papás y diversos compañeros;
- el abrirse no sólo a los amigos más estrechos, sino a la universalidad de los chicos y algunos de sus familiares.
- el cansancio lindo de la actividad intensa compartida;
Este espíritu de sacrificio es una realidad fuerte que seguramente dejará en nuestros chicos, para toda la vida, una riqueza especial en lo más hondo de la mochila existencial. Este “ejercitarse” deja también una fortaleza que es necesaria para formar un carácter magnánimo lleno de fuerza y autodominio a la hora de ser un “hombre para los demás”, ya sea en el ámbito familiar o social más amplio.
El grupo de papás, docentes y jesuitas evaluábamos, en una lindísima noche de junto al fuego, que la presencia de los papás en el campamento dio un condimento sabrosísimo a lo vivido.
Es para dar muchas gracias los encuentros personales que hizo conocernos y valorarnos más, descubrir la hondura y la riqueza interior de cada uno, la sencillez, la capacidad de entrega en una situación –por que no-, extrema. Es para dar gracias la capacidad de juntarnos para hacer felices a estos pequeños y brindarles más herramientas en su formación. Es para dar gracias la capacidad de servir en medio del cansancio que minuto a minuto se hacía más tenaz. Es para dar gracias ese espacio en el que se nos permite a los adultos, volver a ser niños y disfrutar de las cosas sencillas que disfrutan los niños.
Es para preguntarse: en el corazón de los chicos ¿qué significado tendrá esta experiencia cuando en el futuro rememoren que “unos cuantos papás armaron el campamento en la isla, quizás de los más emblemáticos que hemos tenido?”
Agradecemos a los papás que se sumaron a esta experiencia llena de sentido
P Leonardo Nardin sj
https://sites.google.com/a/colegioinmaculada.edu.ar/campamento-isla-7o-grado/